El vínculo terapéutico empieza con el vínculo contigo misma.

‘La terapeuta que también se mira’: Una guía de autocono- cimiento para terapeutas que quieren mirar de cerca sus miedos, patrones y creencias para volver a acompañar desde la verdad.

Espejito,
espejito

Acompañas a otras personas en momentos muy importantes de su vida. Las escuchas con atención y las sostienes en procesos delicados.

Las escuchas con atención y las sostienes en procesos delicados.

Por tu experiencia, sabes que el vínculo terapéutico tiene una fuerza enorme, y que tu presencia es esencial en ese vínculo.

Tu historia, tu manera de sentir, tu forma de vincularte. Todo eso entra contigo en la sala.

A veces, al terminar una jornada, aparece una sensación difícil de poner en palabras. Pero si entras en ella, puedes recordar con claridad que acompañar no es solo aplicar herramientas.

Lo más importante que ocurre en la sesión, tiene que ver con tu humanidad
y con tu manera de estar presente con la otra persona.

Por eso sabes perfectamente que una terapeuta 

que cuida de verdad el vínculo terapéutico, empieza por cuidar el vínculo consigo misma.

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Imagina trabajar así
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¿Cómo te imaginas trabajar desde un lugar donde la verdad humana cabe completa, sin tener que encajarla en ningún molde?

Podría ser un lugar donde ya no necesitas hacerte pequeña para ser “profesional” y tu presencia no seria un recurso más. Sino el centro.

Un lugar donde puedes mirar tu luz y tu sombra. Tal cual eres. Completa.

¿Cómo te imaginas que en tus sesiones empezara a pasar lo que más anhelas?

  • Dejas de quedarte en el umbral. Y atraviesas lo que sabes que importa, con respeto y con coraje.
  • Recuperas dignidad interna. Y ocupas tu lugar sin justificarte, sin pedir permiso, sin traicionarte.
  • Tu resonancia se vuelve brújula. Y te relacionas desde lo que realmente resuena en ti, no desde lo que “debería” hacerse.
  • Tu práctica se aviva. Y usas menos tecnica para cubrirte, más vínculo real. No reduces a nadie a un síntoma.


Imagina que,entonces, vuelves a sentirte AYUDA. Y todo sucede no por lo que haces sino por cómo estás en la relación. Con mucho más amor, con mucho menos personaje.

MI MÉTODO
A los dos lados del espejo

Hay formas de ayudar que se parecen más a una técnica.
La mía se parece más a una caricia que hace posible el reflejo.

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ESTE LADO
DEL ESPEJO

REVISAMOS TU HISTORIA
TU SENSIBILIDAD
TU CUERPO
TU FORMA DE VINCULARTE

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LO QUE HAY DENTRO
DEL CRISTAL

ATENDER
ACOMPAÑAR
REVELAR
INTEGRAR

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EL OTRO LADO
DEL REFLEJO

REVISAMOS LA HISTORIA DEL
PACIENTE
SU CUERPO
SU EXPERIENCIA
SU FORMA DE VINCULARSE

Mis acompañamientos
La primera soy yo baja1
“La primera soy yo ”
Supervisión grupal en el bosque para las que acompañan a otras personas y saben que no se puede dar lo que no se tiene.
si ya no salvo baja
Si ya no salvo, ¿cómo ayudo?
Retiro para profesionales que tienen el rol de ‘Salvadora’ quieren dejar de hacerlo de una vez por todas.
Ecos
desde dentro

Soy Cristina Salvia

Acompaño a profesionales de la ayuda —psicólogas, terapeutas y acompañantes— que quieren profundizar en su manera de vincular, sostener procesos complejos y trabajar con más presencia, claridad y coherencia.
Cristina Salvia